Una intervención de Ottawa debe estar alineada con las necesidades humanitarias sobre el terreno, que responda a los intereses de la política exterior canadiense, afirmó Anita Anand, ministra de Asuntos Exteriores
Redacción Canadá Crónica Latina
MONTREAL, 22 de marzo de 2026.— El gobierno canadiense estableció los criterios bajo los cuales el país estaría dispuesto a prestar asistencia a sus socios en Medio Oriente, en un contexto marcado por la escalada bélica impulsada por Estados Unidos e Israel contra Irán.
Ottawa señaló que contempla desplegar activos en el Golfo para contribuir a los esfuerzos destinados a desbloquear los envíos de combustible en la región, aunque sin precisar en qué consistiría exactamente esa contribución —dejando claro, eso sí, su intención de no sumarse a una campaña militar de ofensiva estadounidense.
Condiciones de la participación canadiense
La ministra de Asuntos Exteriores, Anita Anand, emitió el jueves por la noche una serie de condiciones que deberán respetarse para que cualquier participación canadiense sea viable. Entre ellas figuran: que la intervención esté alineada con las necesidades humanitarias sobre el terreno, que responda a los intereses de la política exterior canadiense, y que se haya consultado previamente con los aliados. “Estamos comprometidos a avanzar en el diálogo”, señaló la portavoz Myah Tomasi, subrayando la voluntad de Ottawa de desempeñar un papel activo sin perder de vista la vía diplomática.
Llamado a una solución diplomática
El gobierno también se ha manifestado en favor de garantizar la libre circulación del comercio, considerada esencial para la seguridad económica regional. En ese sentido, Ottawa ha llamado en diversas ocasiones a una solución diplomática al conflicto, y ha instado a poner fin a las hostilidades que provocaron un alza súbita en los precios del combustible.
El primer ministro Mark Carney expresó públicamente su voluntad de mantener abierto el Estrecho de Ormuz, vía marítima estratégica por la que transita una parte crucial del suministro energético mundial. El ministro de Defensa Nacional, Bill Blair, y el asesor de seguridad David McGuinty también abordaron la posibilidad de que Canadá explore opciones dentro del marco de la Organización del Tratado del Atlántico Norte.
Condena a bombardeos sobre infraestructura civil
El gobierno canadiense afirmó que los ataques contra infraestructuras civiles —incluidas instalaciones petroleras y energéticas— contravienen probablemente el derecho internacional. Ottawa expresó su condena con “gran firmeza” y llamó a un cese inmediato de dichas acciones. Esta postura adquiere especial relevancia dado que Canadá mantiene lazos históricos con Qatar, donde tiene intereses establecidos en el sector energético, y con otros socios del Golfo.
Las relaciones diplomáticas entre Canadá e Irán fueron interrumpidas desde 2012, bajo el gobierno de Stephen Harper, lo que complejiza cualquier canal de comunicación directa con Teherán en este momento crítico.
La posición canadiense intenta, en definitiva, trazar un equilibrio entre el compromiso con sus aliados occidentales —y en particular con Washington— y la defensa de principios como el derecho internacional humanitario, la estabilidad comercial y la solución pacífica de controversias.
Preguntas frecuentes
¿Va a enviar Canadá tropas combatientes a Medio Oriente?
No. Ottawa fue explícito en señalar que no tiene intención de unirse a una campaña militar ofensiva. Su posible participación estaría limitada a apoyar la libre circulación marítima y esfuerzos humanitarios, sujeto al cumplimiento de sus condiciones.
¿Qué papel juega la OTAN en la estrategia canadiense?
El gobierno exploró la posibilidad de actuar bajo el paraguas de la OTAN, aunque no se tomaron decisiones definitivas al respecto en el momento de publicarse la información.
¿Cómo afecta el conflicto a los precios del combustible en Canadá?
Las hostilidades provocaron un alza en los precios del combustible a nivel internacional. Canadá, como economía abierta y exportadora de energía, sigue de cerca cualquier alteración en las rutas de suministro globales, especialmente en el Estrecho de Ormuz.
Con información de Radio-Canadá.
