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Pantallas y adolescentes: una crisis de salud silenciosa


Algunos jóvenes pueden pasar entre 12 y 14 horas diarias entre videojuegos y el teléfono. Investigadores advierten que la salud de los adolescentes quebequenses es preocupante: son menos activos, duermen mal y no se alimentan correctamente

Redacción Canadá Crónica Latina

MONTREAL, 6 de abril de 2026.— Cada vez más jóvenes en Quebec pasan horas interminables frente a una pantalla. En plática con Le Journal de Montréal, Lucas Laflamme, de 16 años, reconoce sin rodeos que puede pasar entre 12 y 14 horas diarias entre videojuegos y el teléfono. “En casa exagero mucho”, admite. Lo que podría parecer un caso extremo es, según él mismo, bastante común entre sus compañeros: “La mayoría son bastante adictos a las pantallas”.

No se trata de un fenómeno aislado. Los expertos advierten que la salud de los adolescentes quebequenses es preocupante: son menos activos que antes, duermen mal y no se alimentan correctamente. Una combinación que podría convertirse en una bomba de tiempo para el sistema de salud.

Investigadores advierten que que la salud de los adolescentes quebequenses es preocupante: son menos activos que antes, duermen mal y no se alimentan correctamente

Tiempo recomendado

¿Cuántas horas frente a pantallas es demasiado para un adolescente? El tiempo de pantalla de ocio recomendado para jóvenes de 5 a 17 años es de menos de 2 horas diarias. Sin embargo, durante una semana escolar, uno de cada cuatro estudiantes de secundaria supera las 4 horas diarias dedicadas a actividades de ocio y comunicación en pantallas. Según un estudio publicado en la revista Nature en enero, sobrepasar ese umbral aumenta los riesgos de ansiedad, depresión y trastorno por déficit de atención.

El doomscrolling y las redes sociales

Carmelot Romulus, de 15 años, también frecuenta la Maison des jeunes de Saint-Bruno-de-Montarville. Él reconoce tener el teléfono siempre a mano y pasar tiempo en TikTok y Snapchat practicando el doomscrolling: desplazarse de forma compulsiva por el contenido durante largos períodos sin un objetivo claro.

Este hábito, compartido por millones de jóvenes en todo el mundo, no solo consume tiempo, sino que interfiere directamente con el sueño.

Horas de descanso afectadas

¿Cuántas horas deben dormir los adolescentes? Los adolescentes necesitan entre 8 y 9 horas de sueño por noche. No obstante, Lucas confiesa que duerme apenas cuatro o cinco horas: “Ni cerca de eso. Hago insomnio seguido”, dice, y añade que a veces hace sus tareas escolares en plena madrugada.

Alternativas que funcionan

Frente a este panorama, espacios como la Maison des jeunes apuestan por actividades presenciales para alejar a los jóvenes de las pantallas: talleres de música, competencias deportivas y comidas compartidas en grupo. Una apuesta por la conexión humana real en tiempos de hiperconectividad digital.

Tanto Lucas como Carmelot tienen planes concretos: trabajar desde este verano para ganar autonomía e independencia. Un primer paso, quizás, para construir una rutina más equilibrada.

Preguntas frecuentes

¿Por qué los adolescentes pasan tanto tiempo frente a pantallas?
Entre las razones más comunes están el entretenimiento (videojuegos, redes sociales), el aislamiento social y la falta de actividades alternativas. El entorno familiar también influye: cuando los adultos del hogar también están pegados al teléfono, el comportamiento se normaliza.

¿Qué riesgos concretos tiene el exceso de pantallas en los jóvenes?
Según una investigación publicada en Nature, superar las 4 horas diarias de pantalla aumenta el riesgo de ansiedad, depresión y trastorno por déficit de atención, además de afectar negativamente la calidad del sueño.

¿Qué pueden hacer los padres para reducir el tiempo de pantalla?
Fomentar actividades físicas, culturales o sociales fuera de casa, establecer horarios claros de uso de dispositivos y, sobre todo, dar el ejemplo limitando el propio tiempo frente a pantallas.

Con información de Le Journal de Montréal.