Integrantes de Servicios Fronterizos de Canadá trabajarán dos años en suelo estadounidense. El sindicato recomienda no participar en actos que no estén en consonancia con los valores canadienses, como abusos contra personas
Redacción Canadá Crónica Latina
MONTREAL, 11 de junio de 2026.— Los agentes de la Agencia de Servicios Fronterizos de Canadá (ASFC) miran con recelo el inminente lanzamiento de las primeras operaciones de precontrol terrestre en territorio estadounidense. El proyecto piloto, que se llevará a cabo en el puesto fronterizo de Cannon Corners, en el estado de Nueva York, ha encendido las alarmas del Sindicato de Aduanas e Inmigración (SDI), que llega a recomendar a sus miembros que no participen en él, revela una nota de Radio-Canadá.
Un contexto inédito y lleno de incertidumbres
Durante dos años, Cannon Corners reemplazará al punto de entrada de Covey Hill, en Montérégie, Quebec, cuyas instalaciones se encuentran en un estado de deterioro avanzado. Aunque la fecha exacta de apertura se anunciará “en las próximas semanas”, según la ASFC, el sindicato afirma que aún no ha recibido respuestas claras a preguntas que considera fundamentales para la seguridad y los derechos de sus agentes.
El presidente del SDI, Mark Weber, ha manifestado abiertamente su preocupación: “Los agentes tienen miedo; podemos imaginar escenarios en los que se nos pida hacer cosas que no están en consonancia con los valores canadienses”, señaló, aludiendo al reciente fallecimiento de una ciudadana estadounidense a manos de un agente del ICE en Minnesota.
Ley de Estados Unidos contra ley canadiense
¿Pueden los agentes canadienses verse obligados a asistir al ICE en operaciones de detención? Una ley estadounidense establece que los agentes de aduanas pueden solicitar la ayuda de cualquier persona para realizar arrestos, registros o decomisos. Quienes se nieguen “sin razón válida” se exponen a una multa de 1,000 dólares. No obstante, el abogado especializado en asuntos fronterizos Henry Chang señala que la obligación de prestar “toda asistencia razonable” no implica actuar en violación de la ley canadiense: si lo que se les solicita infringe el derecho penal canadiense, difícilmente podría considerarse una petición razonable.
El fantasma del ICE
La principal inquietud de los agentes canadienses gira en torno a su posible subordinación operativa a las autoridades migratorias estadounidenses. Al trabajar en suelo de Estados Unidos, los agentes deberán aplicar la legislación de ese país y no el Código Penal canadiense. Esto tiene consecuencias prácticas inmediatas: si un agente descubre un arma de fuego, deberá confiscarla, pero el viajero quedará libre de entrar a Canadá sin ser arrestado, una situación muy distinta a la que ocurriría si se aplicaran las leyes canadienses.
La ASFC, que se negó a conceder una entrevista a Radio-Canadá, respondió únicamente por correo electrónico a la emisora que los agentes “han recibido formación sobre los poderes, funciones, obligaciones y límites aplicables a las operaciones canadienses de precontrol en los Estados Unidos”. Para Weber, esta respuesta resulta insuficiente: “¿Quién paga la multa en caso de negativa? ¿Qué podemos rehusar hacer si los estadounidenses piden ayuda? No lo sabemos”.
Voces que intentan calmar los ánimos
No todos comparten el mismo nivel de alarma. Denis R. Vinette, ex vicepresidente de la ASFC que participó en los debates sobre este proyecto desde 2010, reconoce que se trata de algo nuevo que genera incertidumbres, pero no cree que vayan a existir “zonas grises”. Para él, la clave está en delimitar con precisión lo que los agentes pueden y no pueden hacer. “El mayor riesgo es no seguir adelante”, sostiene, al destacar que el proyecto podría abrir la puerta al despacho aduanero ferroviario, marítimo y aéreo, además de generar ahorros para ambos países en el mantenimiento de una infraestructura fronteriza envejecida.
Principales preocupaciones del SDI sobre el proyecto piloto de precontrol en Cannon Corners:
- Posible obligación de asistir al ICE en arrestos o registros bajo pena de multa.
- Aplicación de la ley estadounidense en lugar del Código Penal canadiense.
- Confiscación de armas sin posibilidad de arrestar al portador.
- Falta de respuestas claras de la ASFC sobre los límites operativos.
- Cuestionamiento de la soberanía canadiense en un momento de tensión con Estados Unidos.
Una cuestión de soberanía
Para el SDI, el problema no es únicamente operativo: es también político y simbólico. Weber cuestiona el momento elegido para lanzar este proyecto, justo cuando el gobierno canadiense hace hincapié en la necesidad de reducir la dependencia del país respecto a Estados Unidos. “No creo que estemos en un momento de nuestra historia en el que sea prudente ceder cualquier parte de la soberanía canadiense”, advirtió.
El proyecto piloto, que debía haberse lanzado en 2025, sigue sin fecha definitiva. Ni la ASFC, ni el Ministerio de Seguridad Pública, ni el Servicio de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP) han explicado el retraso. El gabinete del ministro Gary Anandasangaree tampoco había podido ofrecer comentarios.
Preguntas frecuentes
¿Qué es el precontrol fronterizo terrestre?
Es un mecanismo por el cual agentes aduaneros de un país realizan controles migratorios y aduaneros en territorio del país vecino, antes de que los viajeros crucen la frontera. Canadá ya aplica el precontrol aéreo en varios aeropuertos, pero este sería el primero de carácter terrestre.
¿Por qué se eligió Cannon Corners?
Porque el puesto canadiense de Covey Hill, al que reemplaza temporalmente, se encuentra en mal estado de conservación. El proyecto piloto durará dos años.
¿El SDI se opone completamente al proyecto?
El sindicato no rechaza la idea en términos absolutos, pero recomienda a sus miembros no participar mientras no se obtengan respuestas claras sobre sus derechos, obligaciones y protecciones legales en territorio estadounidense.
