Manifestantes denuncian “vacilaciones” del gobierno de Mark Carney ante el conflicto desatado por Estados Unidos e Israel. Organizaciones afirman que “el conflicto actual es una prolongación de la ofensiva israelí en Gaza”
Redacción Canadá Crónica Latina
MONTREAL, 23 de marzo de 2026.— El pasado sábado por la tarde, cientos de manifestantes se dieron cita en el centro de Montreal para protestar contra la guerra desatada por Estados Unidos e Israel sobre Irán y el Líbano. La concentración, que arrancó en la plaza Dorchester, reunió a ciudadanos de diversas generaciones unidos por un mismo mensaje: el rechazo a lo que denominaron una “guerra sin fin e imperialista”, reporta el diario La Presse.
¿Qué detonó las protestas en Montreal? El 28 de febrero, Estados Unidos e Israel lanzaron ataques conjuntos sobre Irán, desencadenando un escalada regional que incluyó ofensivas israelíes en el sur del Líbano tras ataques con misiles del Hezbolá, así como represalias iraníes contra bases militares estadounidenses en países del Golfo Pérsico.
“Queremos dejar claro que nos oponemos a este tipo de guerra sin fin e imperialista”, declaró Boutaina Chafi, portavoz del Movimiento de la Juventud Palestina de Montreal, uno de los colectivos organizadores del evento. La marcha también fue convocada por el colectivo Échec à la guerre y la Coalition du Québec URGENCE Palestine.
La ambigüedad de Carney, en el banquillo
Uno de los blancos centrales de las críticas fue el primer ministro canadiense Mark Carney. Los organizadores cuestionaron lo que calificaron como “vacilaciones” de su gobierno: Carney respaldó inicialmente los ataques estadounidenses e israelíes el primer día del conflicto, para afirmar días después que Canadá “jamás” participaría en la guerra.
“Es preocupante ver a un primer ministro que, hace apenas unas semanas en Davos, decía estar en favor del derecho internacional, y que luego apoya este ataque”, señaló Chafi.
El gobierno de Carney, por su parte, sostiene que no fue consultado sobre la ofensiva y que no tiene intención de involucrarse militarmente. Sin embargo, Ottawa se ha mostrado dispuesto a “contribuir a los esfuerzos apropiados para garantir la seguridad de la navegación” en el estrecho de Ormuz, en las inmediaciones de Irán.
La activista Mariam El-Amine también afirmó a La Presse que el gobierno federal se negó, a principios de marzo, a firmar un embargo sobre la venta de armas canadienses a Estados Unidos —el proyecto de ley C-233—, lo que generó indignación entre los manifestantes.
El drama humano detrás de las cifras
¿Cuántas víctimas ha causado el conflicto en Irán y el Líbano? Según la organización Human Rights Activists News Agency (HRANA), los bombardeos han dejado al menos 3,000 muertos en Irán. En el Líbano, las autoridades locales reportan más de 1,000 personas fallecidas en ataques israelíes desde el 2 de marzo.
Para muchos de los presentes, el conflicto no es una abstracción geopolítica sino una realidad que afecta directamente a sus familias. Jamie de Polla, nacido en el Líbano, llamó a los canadienses a reconocer su responsabilidad. “Sería bueno que tomáramos conciencia de la hipocresía en la que vivimos en Canadá, que nos hace sentir que no tenemos ninguna responsabilidad frente a esta guerra”, afirmó.
Mariam El-Amine, cuya familia reside en el Líbano, lleva tres años militando por la paz en Medio Oriente. Su testimonio fue de los más emotivos de la jornada: “Estoy agotada de tener que manifestarme. Me gustaría hacer otra cosa que no sea poner mi vida en pausa porque mi familia está constantemente bajo la amenaza de las bombas”.
El-Amine también enmarcó el conflicto actual como una prolongación de la ofensiva israelí en Gaza, que la Comisión de Investigación Internacional Independiente de la Organización de Naciones Unidas calificó de genocidio, y que ha causado decenas de miles de muertes. “Una vez más, Israel y ahora Estados Unidos actúan con total impunidad”, lamentó.
Un llamado al cambio de rumbo
La preocupación trascendió las comunidades directamente vinculadas al conflicto. André Delage y su pareja Danielle Chasle, ambos septuagenarios, se sumaron a la marcha con una consigna clara. “Creo que Canadá debería alinearse más bien con España”, dijo Delage, en referencia al rechazo firme del presidente español Pedro Sánchez a participar en la guerra.
Para esta pareja, lo que está en juego va más allá del presente. Chasle relató una conversación reciente con su nieto de 16 años: “Me preguntó: ‘¿Crees que voy a tener que ir?’ Como abuela, es algo en lo que sin duda pienso”. Ambos denunciaron el “pisoteo del derecho internacional” por parte de grandes potencias como Estados Unidos e Israel: “Es la fuerza la que manda, y es una vergüenza”, sentenció Delage.
Preguntas frecuentes
¿Quiénes organizaron la marcha?
La coalición estuvo formada por el Movimiento de la Juventud Palestina de Montreal, el colectivo Échec à la guerre y la Coalition du Québec URGENCE Palestine.
¿Qué piden manifestantes al gobierno canadiense?
Que condene públicamente los ataques de Estados Unidos e Israel, que se abstenga de cualquier participación en el conflicto y que adopte medidas concretas en favor de la paz, como el apoyo a un embargo de armas hacia países beligerantes.
Con información de La Presse.
