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Habitantes de Alberta decidirán su futuro dentro de Canadá


La provincia realizará una serie de consultas, entre ellas, si Alberta debe iniciar el proceso legal y constitucional para separarse de la federación. Carney calificó la idea de impulsar un proceso independentista como un “bluff muy peligroso”

Redacción Canadá Crónica Latina

MONTREAL, 25 de mayo de 2026.— El gobierno de la provincia de Alberta, encabezado por la primera ministra Danielle Smith, ha dado un paso sin precedentes en la historia reciente del país: añadir al referéndum del 19 de octubre una pregunta sobre si la provincia debería iniciar el proceso legal para separarse de Canadá. La decisión ha encendido los ánimos tanto dentro de la provincia como en Ottawa, y ha reavivado el debate sobre la unidad nacional canadiense.

Una pregunta que no es —todavía— una declaración de independencia

La pregunta que el gobierno albertano someterá a sus ciudadanos está redactada con cuidado deliberado:

¿Debe Alberta permanecer como provincia de Canadá, o debe el gobierno de Alberta iniciar el procedimiento jurídico previsto por la Constitución canadiense para celebrar un referéndum provincial vinculante sobre si Alberta debe o no separarse de Canadá?

Smith fue explícita al aclarar que la consulta no desencadena automáticamente ninguna separación, sino que pregunta si los albertanos aprueban que su gobierno active el proceso constitucional necesario para llegar a ese punto. La propia primera ministra declaró que votaría por permanecer en Canadá y que esa es también la posición de su gobierno y su caucus.

¿Qué pasaría si Alberta ganara un referéndum de independencia?

Según la Constitución canadiense, una provincia no puede separarse unilateralmente. Cualquier proceso de independencia requeriría negociaciones formales con el gobierno federal y, posiblemente, modificaciones constitucionales con el apoyo de otras provincias. No existe un mecanismo automático de separación, lo que hace que el camino sea largo, incierto y políticamente costoso.

Carney advierte: “Es un bluff muy peligroso”

Desde Ottawa, el primer ministro federal Mark Carney no tardó en reaccionar. Con la autoridad de quien dirigió el Banco de Inglaterra durante el Brexit, lanzó una advertencia directa a los albertanos: “He visto lo que pasó en el Reino Unido. Les prometieron que la transición sería suave y que habría negociaciones, y 10 años después siguen intentando deshacer aquello por lo que la gente ni siquiera pensaba que estaba votando”.

Carney calificó la idea de impulsar un proceso referendario como un “bluff (engaño) muy peligroso” y pidió a los albertanos que “tengan mucho cuidado”. También insinuó que el Parlamento federal podría examinar la claridad de la pregunta que se someterá a votación el 19 de octubre, aunque se abstuvo de comprometerse a ello: “Ese sería el rol del gobierno federal, pero no digo que así será”.

El premier federal fue más allá al cuestionar el mandato democrático de Smith para abrir este debate, argumentando que los albertanos “no votaron por esto” al elegir a su primera ministra.

Una provincia, tres frentes

La propuesta de Smith intenta equilibrar tres fuerzas políticas en tensión:

  • Los federalistas, agrupados en el movimiento Canadians Forever, que promovieron una petición pidiendo que Alberta permanezca en Canadá.
  • Los independentistas, representados por el grupo Stay Free Alberta, que recogieron más de 300,000 firmas exigiendo un voto directo sobre la separación.
  • El ala moderada, que ve en la pregunta un instrumento de negociación con Ottawa más que una hoja de ruta hacia la independencia.

Sin embargo, la fórmula adoptada no satisface plenamente a ninguno de los tres campos. Thomas Lukaszuk, portavoz del movimiento federalista, señaló que Smith intenta “navegar entre estas dos posiciones rígidas” y que lo que propone es “una pregunta no vinculante que no satisfará ni a los separatistas ni al resto de los albertanos”, mientras hunde a la provincia en “un período de gran agitación, división y perjuicio económico”.

La petición invalidada y la batalla judicial

En paralelo al debate político, el proceso enfrenta una complicación legal: la petición del grupo independentista Stay Free Alberta fue invalidada por un comité legislativo. Smith calificó la decisión de “muy inquietante” y anunció que su gobierno apelará ante el Tribunal de Apelaciones de Alberta y, si es necesario, ante la Corte Suprema de Canadá, argumentando que la resolución “interpreta mal la naturaleza de la función consultiva”.

La reacción del bando separatista fue furibunda. Jeffrey Rath, abogado general de Stay Free Alberta, publicó en la red social X que Smith “acaba de perder a su base” y dedicó palabras airadas a los más de 301,620 albertanos que, según él, recibieron una promesa de voto que ahora se les niega.

¿Qué viene ahora?

Con el referéndum fijado para el 19 de octubre, Alberta entra en un período de campaña que promete ser intenso y polarizador. La oposición neodemocrática, cuyo líder Naheed Nenshi tomó la palabra el día siguiente al discurso de Smith, advierte que la consulta profundizará las divisiones internas. Mientras tanto, Ottawa observa con atención y no descarta intervenir en el proceso, aunque de momento con cautela.

Otras consultas en la boleta del 19 de octubre

Además de la pregunta sobre el futuro de Alberta dentro de Canadá, el gobierno provincial planea someter a votación otras propuestas relacionadas con:

  • inmigración y mayor control provincial sobre la llegada de nuevos residentes;
  • programas sociales y relación con políticas federales;
  • seguridad e integridad electoral;
  • exigencia de prueba de ciudadanía para votar en elecciones provinciales;
  • y posibles reformas constitucionales para redefinir la relación de poderes entre Ottawa y las provincias.

Algunas de las preguntas buscarían incluso impulsar cambios a la Constitución canadiense junto con otras provincias. El proyecto forma parte de la iniciativa Alberta Next, impulsada por el gobierno de Danielle Smith, que organizó consultas públicas y paneles de discusión sobre el futuro político y económico de la provincia.

Según documentos oficiales y reportes de medios canadienses, la boleta del 19 de octubre podría incluir hasta nueve preguntas distintas, y no únicamente la relacionada con la separación de Canadá.

Preguntas frecuentes

¿Cuándo es el referéndum en Alberta?
El 19 de octubre de 2025.

¿La votación separaría directamente a Alberta de Canadá?
No. Solo preguntaría si el gobierno provincial debe iniciar el proceso constitucional para un eventual referéndum vinculante.

¿Qué opina el gobierno federal canadiense?
El primer ministro Carney se opone a la consulta y advierte que puede ser un “bluff muy peligroso”, comparándola con el Brexit.

¿Danielle Smith quiere la independencia de Alberta?
Públicamente, no. Declaró que votaría por permanecer en Canadá, aunque impulsa la consulta para responder a las demandas de parte de su electorado.

Con información de Radio-Canadá.