La primera ministra Danielle Smith propone limitar servicios públicos y cobrar una prima de salud a extranjeros con permiso. Economistas e investigadores cuestionan sus cifras y las causas del gasto
Redacción Canadá Crónica Latina
MONTREAL, 15 de octubre de 2026.— La inmigración temporal se ha convertido en el centro de la discusión política en Alberta. La primera ministra, Danielle Smith, plantea el problema en términos sencillos: por cada dólar de impuestos que genera un trabajador temporal, los contribuyentes deben financiar 10 dólares en servicios públicos, algo que considera insostenible. Para corregirlo, pide a los albertanos un mandato que le permita modificar el acceso de estos residentes a los servicios públicos y programas sociales. El gobierno incluye en esa categoría a los trabajadores temporales extranjeros, los estudiantes internacionales y los solicitantes de asilo.
Radio-Canadá consultó a varios economistas. Todos coinciden en que las políticas migratorias fueron problemáticas después de la pandemia, pero advierten que no se debe simplificar el impacto económico de la inmigración ni las soluciones al problema.
Datos del debate migratorio en Alberta
- Relación gasto-impuestos: según Smith, 10 dólares en servicios públicos por cada dólar de impuestos generado por un trabajador temporal.
- Aporte fiscal: el gobierno estima unos 150 millones de dólares en impuesto sobre la renta. Lo calculó a inicios de 2026 con datos fiscales de 2023.
- Población: Smith habla de 246,000 trabajadores temporales en la provincia.
- Propuesta en salud: una prima anual de 1,900 dólares para acceder a la atención pública.
- Gasto sanitario atribuido: según la propia provincia, el 1,27 % de los gastos de salud corresponde a trabajadores temporales y estudiantes internacionales.
- Calendario: la legislación no entraría en vigor antes de las elecciones provinciales de 2027.
Una cifra que deja fuera buena parte del aporte
Mikal Skuterud, profesor de economía de la Universidad de Waterloo, considera que el impuesto sobre la renta es una definición muy restrictiva de lo que aportan los trabajadores extranjeros. Recuerda que cuando alguien trabaja para una empresa, contribuye a su margen de ganancias, que luego se grava con el impuesto sobre sociedades. Según él, estos trabajadores aceptan salarios bajos, y por eso son precisamente los que las empresas buscan.
Skuterud añade que medir su contribución solo al llegar es “probablemente injusto”. Cuanto más tiempo permanecen en Canadá, más suben sus ingresos y sus aportes fiscales. En cierta medida, dice, son una inversión para el futuro.
¿Un problema de inmigración o de gobernanza?
Herb Emery, titular de la Cátedra Vaughan de la Universidad de Nuevo Brunswick, sostiene que la brecha entre ingresos y costos no se explica por el estatus migratorio, sino por decisiones políticas. Alberta tiene un déficit estructural: sus servicios cuestan más de lo que recauda el impuesto sobre la renta. Por eso, sea cual sea su estatus, casi cualquier persona genera menos ingresos de los servicios que usa. “Si Alberta gravara de manera más razonable y sostenible, esto no sería un problema”, afirma.
Emery también recuerda que estos trabajadores cubren necesidades laborales que los albertanos no quieren llenar. Además, ayudan a mantener más asequibles muchos servicios porque aceptan salarios bajos. En su opinión, resulta difícil reprocharles que aporten poco por cobrar poco.
El caso de los estudiantes internacionales
Ambos economistas cuestionan que se incluya a los estudiantes extranjeros en el discurso del gobierno. En la Universidad de Calgary, su matrícula es de tres a cuatro veces más alta que la de un residente permanente. Según Emery, podría argumentarse que hoy aportan más de lo que reciben en servicios, solo que esos ingresos los captan las universidades y no el gobierno.
Un informe de Asuntos Globales de Canadá calculó que, en 2022, los estudiantes extranjeros contribuyeron con 2,000 millones de dólares al PIB de Alberta y con 367 millones en recaudación fiscal.
¿Una solución a un problema que ya pasó?
Charles St-Arnaud, economista jefe de Servus Credit Union, advierte que el gobierno busca resolver un problema que ya no es actual. Según el último informe demográfico de Alberta, al 1 de julio de 2026 el número de inmigrantes temporales había bajado 2,8 % respecto al año anterior.
Para St-Arnaud, lo que debería discutirse es cuál es la política de inmigración óptima. Teme que las preguntas del referéndum desanimen la llegada de trabajadores justo cuando crecerá la demanda por los grandes proyectos de los próximos años, que requerirán mano de obra calificada y no calificada. Smith, por su parte, defiende que la selección de los residentes temporales quede en manos de la provincia para que respondan a las necesidades del mercado laboral.
La propuesta de salud: 1,900 dólares al año
El 24 de septiembre de 2026, ante la Cámara de Comercio de Calgary, Smith lanzó la idea de cobrar a los residentes temporales una prima anual de 1,900 dólares para acceder a la salud pública. Argumentó que los 246,000 trabajadores temporales de la provincia habían tenido 300,000 visitas hospitalarias el año pasado, con un costo de 400 millones de dólares. El gobierno corrigió después la cifra: en realidad fueron 30,000 visitas.
Según la provincia, el gasto directo atribuible a trabajadores temporales y estudiantes internacionales representa el 1,27 % del gasto en salud. Sobre los 150 millones de ingresos fiscales, Radio-Canadá pidió explicaciones y el gobierno indicó que se calcularon a inicios de 2026 con los datos fiscales más recientes disponibles, los de 2023.
Bronwyn Bragg, profesora adjunta de la Universidad de Lethbridge, considera débil el argumento de que estos residentes drenan los recursos sanitarios. Recuerda que el 75 % tiene permiso de trabajo y, por tanto, paga impuestos. Los solicitantes de asilo reciben atención en Alberta, pero su cobertura la financia directamente el gobierno federal. Bragg opina que la provincia busca un chivo expiatorio para ocultar la falta de inversión en el sistema de salud.
Por qué sube el gasto sanitario
El aumento del gasto en salud no es exclusivo de Alberta. Según el Instituto Canadiense de Información sobre la Salud (ICIS), en 2025 el gasto sanitario del país creció más rápido que la economía y se acercó a los 400,000 millones de dólares. Damien Contandriopoulos, de la Universidad de Victoria, señala como factores principales el envejecimiento de la población y el acceso a tratamientos más avanzados y costosos. El ICIS agrega que los pacientes hospitalizados tienen necesidades más complejas y estancias más largas.
Para Contandriopoulos, el crecimiento de la población no infla los costos, porque quien consume atención también paga impuestos. Nadeem Esmail, del Instituto Fraser, discrepa: con más gente, dice, los costos del sistema aumentan porque hay más personas que atender. También precisa que la contribución a la salud varía según el ingreso, y que quienes tienen los ingresos más bajos pagan solo unos cientos de dólares.
El ejemplo del Reino Unido
Smith defendió su idea citando al Reino Unido, donde los trabajadores temporales pagan, junto con la visa y antes de llegar, un recargo para acceder a la salud. Es de unos 1,450 dólares anuales para estudiantes y unos 1,950 dólares para residentes temporales mayores de 18 años. Sin embargo, The Health Foundation, organización británica sin fines de lucro, escribió en junio que los inmigrantes parecen pagar más en impuestos y tarifas de visa de lo que cuesta atenderlos en el corto y mediano plazo.
Lo que dicen los expertos
- Mikal Skuterud (Waterloo): medir solo el impuesto sobre la renta de quienes acaban de llegar es “probablemente injusto”.
- Herb Emery (Nueva Brunswick): la brecha fiscal viene de decisiones políticas y de un déficit estructural, no del estatus migratorio.
- Charles St-Arnaud (Servus): el problema ya cambió, pues los inmigrantes temporales bajaron 2,8 %.
- Bronwyn Bragg (Lethbridge): el 75 % tiene permiso de trabajo y paga impuestos.
- Damien Contandriopoulos (Victoria): el gasto sube por el envejecimiento y los tratamientos costosos.
- Nadeem Esmail (Instituto Fraser): más población implica más costos para el sistema.
El gobierno albertano ya empezó a estudiar cómo aplicaría una futura legislación, pero esta no entraría en vigor antes de las elecciones provinciales de 2027, según el ministro de Finanzas, Jason Nixon.
Preguntas clave
Quienes llegan con un permiso de trabajo deben establecer su residencia y tener la intención de quedarse en Alberta 12 meses o más, y el permiso debe tener una duración mínima de 6 meses. Fuente: gobierno de Alberta, “Health care coverage for temporary residents”. https://www.alberta.ca/ahcip-temporary-residents
No: en Alberta no se niega atención médica de emergencia aunque la persona no tenga seguro. La provincia recomienda contratar un seguro privado mientras se cumplen los requisitos de cobertura. Fuente: gobierno de Alberta, “Health care coverage for temporary residents”. https://www.alberta.ca/ahcip-temporary-residents
Sí: Inmigración, Refugiados y Ciudadanía Canadá (IRCC), junto con las provincias y territorios, ha creado distintas vías para que los residentes temporales puedan hacerse permanentes. También reconoce como legítimo tener una doble intención: residir primero de forma temporal y aspirar luego a la residencia permanente. Fuente: IRCC, “Temporary residents: Dual intent”. https://www.canada.ca/en/immigration-refugees-citizenship/corporate/publications-manuals/operational-bulletins-manuals/temporary-residents/visitors/dual-intent-applicants.html
