Los copos de nieve son cristales de hielo que se forman en las nubes bajo condiciones muy específicas de temperatura y humedad. Descubre cómo se forman, sus tipos más comunes y por qué no hay dos iguales
Horacio Zamora
Canadá Crónica Latina
MONTREAL.— Los copos de nieve son agrupaciones de muchos cristales de hielo que se forman en las nubes a temperaturas de entre -12 y -13 grados Celsius.
Este fascinante fenómeno físico ocurre cuando una gota de agua se congela alrededor de una partícula de polvo o polen, tomando la forma de un prisma hexagonal o de ramificaciones.
Sin embargo, la creación de formas tan complejas está determinada por ciertas condiciones ambientales, como la temperatura, la presión atmosférica, la humedad y hasta el número de partículas en suspensión. Por eso, durante una nevada pueden encontrarse copos con estructuras físicas muy distintas entre sí.
Esto ha llevado a pensar que los copos de nieve son únicos e irrepetibles: aunque dos copos fueran extremadamente similares en su forma, no serían idénticos en su estructura atómica, ya que la disposición de sus moléculas de agua siempre varía.
Tipos de copos de nieve
Los tipos de copos de nieve más comunes que se encuentran en la naturaleza son:
- Prismas simples
- Láminas estrelladas
- Dendritas estelares
- Columnas huecas y agujas
- Cristales triangulares
- Rosetas de balas
Un dato curioso: la nieve, en realidad, no es blanca. Es incolora y transparente; lo que percibimos como blanco es el resultado de la estructura compleja de los copos, que dispersa la luz en todas direcciones.
Aprovecha los días de bajas temperaturas y nevadas constantes para observar este espectacular fenómeno físico y descubrir, en la medida de lo posible, todas las formas fascinantes que puede adoptar un copo de nieve.
Preguntas frecuentes:
Sí. Aunque dos copos pueden lucir muy parecidos a simple vista, la disposición exacta de sus moléculas de agua depende de las condiciones ambientales en el instante de su formación, por lo que nunca son idénticos a nivel atómico.
Porque el hielo es incoloro y transparente. Lo que vemos como blanco es el efecto de la luz al dispersarse en las múltiples caras y estructuras internas de los cristales que forman cada copo.
Se forman en las nubes a temperaturas de entre -12 y -13 grados Celsius, cuando una gota de agua se congela alrededor de una partícula de polvo o polen.




