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Canadá prepara respuesta a nuevo arancel de Estados Unidos


Mientras el primer ministro Mark Carney busca un acuerdo global, dirigentes provinciales se dividen entre la firmeza y la cautela. Ontario exige mano dura; Québec pide cautela frente al presidente Trump

Redacción Canadá Crónica Latina

MONTREAL, 22 de julio de 2026.— Canadá no parece dispuesto a ceder ante las presiones del presidente de Estados Unidos. Tras conocerse un nuevo recargo del 50% sobre cientos de productos canadienses, el gobierno federal analiza sus alternativas y no descarta una réplica.

“Canadá nos necesita más”, insiste Trump

Consultado este martes sobre el recargo adicional del 50% en el Despacho Oval Trump trazó un retrato paradójico de Canadá: un país que, según él, “es totalmente dependiente de Estados Unidos, pero a la vez lo bastante fuerte como para aprovecharse de su vecino”.

Pese a acusar a Canadá de aprovecharse del país vecino, el mandatario sostuvo que en realidad Canadá se encuentra en una posición de debilidad frente a Washington, al punto de necesitar a Estados Unidos para sobrevivir. “Ellos nos necesitan más. Sin nosotros, no tienen forma de sobrevivir”, dijo.

Trump aclaró además que la nueva ronda tarifaria no guardaba relación con sus amenazas previas vinculadas al humo de los incendios forestales.

Lo esencial en breve:

  • El nuevo arancel del 50% afecta cerca de 28.000 millones de dólares en importaciones canadienses, equivalentes a un 5% de las exportaciones de bienes hacia EE.UU. y un 0,8% del PIB de Canadá.
  • Entrará en vigor el 19 de agosto y alcanzará incluso productos antes protegidos por el T-MEC.
  • Washington invoca el artículo 338 de la Ley Arancelaria de 1930, que permite gravar a países que discriminen el comercio estadounidense.
  • Entre los motivos citados por Estados Unidos: la ausencia de licor estadounidense en varias provincias, las cuotas a autos importados y las políticas del sector lácteo canadiense.
  • Mark Carney y Donald Trump acordaron telefónicamente intensificar las negociaciones comerciales en las próximas dos semanas.

Carney aborda el tema con primeros ministros

El primer ministro canadiense, Mark Carney, calificó la medida como una nueva violación directa del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) por parte de la administración estadounidense. Confirmó que había conversado por teléfono con Trump y que ambos coincidieron en acelerar el ritmo de las negociaciones durante las próximas dos semanas, aunque insistió en que su objetivo sigue siendo alcanzar un acuerdo integral y no uno parcial.

Carney sostuvo además que, cuando habla de evaluar todas las opciones posibles, se refiere a una mirada de conjunto sobre la relación comercial con Washington. Desde Ottawa, mantuvo una reunión virtual de una hora con sus homólogos provinciales y territoriales, reunidos en Charlottetown en el marco del Consejo de la Federación, donde se discutieron tanto las medidas federales como las provinciales frente a la nueva escalada.

Divisiones entre las provincias

Uno de los puntos más sensibles de la disputa es la ausencia de licores estadounidenses en las tiendas de la mayoría de las provincias canadienses, señalada por Washington como una de las razones para imponer el nuevo recargo.

La premier de Québec, Christine Fréchette, descartó reintroducir el alcohol estadounidense en la SAQ, aunque remarcó su intención de evitar cualquier escalada adicional del conflicto y prefirió apostar por una negociación firme pero prudente.

Doug Ford, en cambio, adoptó un tono mucho más combativo. El premier ontariense llamó a pasar a la ofensiva y a utilizar todos los recursos disponibles —incluyendo el peso energético de Canadá— para que Estados Unidos pague un precio alto por la medida. Fréchette, sin embargo, se mostró escéptica sobre la eficacia de represalias duras, argumentando que ese tipo de estrategia no suele ser bien recibida por la contraparte estadounidense.

El premier de Saskatchewan, Scott Moe, se mostró abierto a que las provincias devuelvan el bourbon, el whisky y el vino estadounidense a los estantes, y pidió que los negociadores canadienses permanezcan en Washington hasta lograr una renovación del T-MEC. Para Moe, el objetivo final no es debilitar aún más la economía norteamericana, sino construir un nuevo acuerdo comercial que garantice competitividad a futuro.

En Columbia Británica, el premier David Eby fue categórico al descartar por completo el regreso del licor estadounidense a las tiendas de su provincia. A su juicio, ceder frente a una nueva agresión arancelaria sería un error estratégico, coincidiendo con Ford en que ceder ante un intimidador solo alienta más presión por parte de Trump.

Reacciones económicas y sindicales

La medida generó preocupación en el sector financiero. El Banco de Montreal advirtió a sus inversionistas que, si la protección del T-MEC se ve comprometida, la confianza empresarial podría deteriorarse seriamente. Por su parte, el sindicato Unifor denunció lo que calificó como tácticas de intimidación por parte de Trump, y su presidenta, Lana Payne, pidió unidad entre los gobiernos federal y provinciales para proteger empleos e intereses canadienses.

La Cámara de Comercio de Canadá, en tanto, pidió aprovechar el plazo de 30 días antes de que entre en vigor el arancel para lograr avances concretos en las negociaciones oficiales. Como gesto de las tensiones bilaterales, Canadá canceló un evento previsto para celebrar la próxima apertura del puente Gordie Howe, que une Ontario con Michigan, por considerarlo poco apropiado en el contexto actual.

La posición de Washington

El representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, declaró en la cadena CNBC que el tiempo de las conversaciones abiertas había llegado a su fin. Según Greer, Canadá siempre estuvo dispuesto a dialogar, pero Washington busca ahora resultados concretos para trabajadores y empresas estadounidenses, incluso si eso implica aplicar medidas comerciales duras para forzar una mejor negociación. Greer adelantó que Canadá no sería el único país afectado por nuevos aranceles, ya que la Casa Blanca evalúa medidas similares contra unos sesenta países.

Respecto al T-MEC, Greer explicó que Canadá había presentado propuestas para modernizar el acuerdo, centradas principalmente en la cooperación energética, un sector que Washington asegura no haber gravado hasta ahora. También reconoció que los aranceles sectoriales previos sobre acero, aluminio y automóviles golpearon con fuerza a las industrias canadiense y mexicana, aunque insinuó que existe margen para proteger a los socios norteamericanos más cercanos, especialmente si se avanza hacia un mayor contenido regional en los bienes comercializados.

El líder conservador Pierre Poilievre también se sumó al llamado a la unidad nacional, pidiendo a todos los partidos trabajar juntos para evitar la aplicación del arancel y exigiendo al presidente estadounidense retirar la amenaza y restablecer un comercio libre de gravámenes.

Productos incluidos en el nuevo arancel:

  • Materiales de madera, cemento Portland y otros materiales de construcción
  • Muebles de todo tipo
  • Productos de papel y cartón
  • Vinos, cervezas y licores
  • Ropa y calzado
  • Productos de madera y bambú
  • Obras de arte y antigüedades
  • Bulbos, plantas y flores cortadas
  • Velas, aceites esenciales y perfumes
  • Cosméticos y joyería
  • Artículos de plástico, incluida la vajilla
  • Correas y collares para mascotas
  • Maletas y bolsos
  • Electrónicos como cámaras y radares
  • Adornos navideños
  • Juguetes y consolas de videojuegos
  • Aspiradoras

Lo que viene

Con el arancel programado para entrar en vigor el 19 de agosto, todas las miradas están puestas en las próximas dos semanas de negociaciones intensivas entre Ottawa y Washington. Mientras tanto, nueve provincias canadienses ya acordaron facilitar el comercio interprovincial de bebidas alcohólicas nacionales, permitiendo que cerveceros, viñateros y destiladores vendan directamente a consumidores de otras provincias, en un gesto de cohesión económica interna frente a la presión externa.

Preguntas frecuentes:

¿Cuándo entra en vigor el nuevo arancel del 50%?

El 19 de agosto, según lo anunciado por la administración estadounidense.

¿Por qué impuso Estados Unidos este arancel?

Washington cita la ausencia de licor estadounidense en tiendas canadienses, los aranceles y cuotas a autos estadounidenses, y las políticas del sector lácteo de Canadá.

¿Qué responde el gobierno canadiense?

Mark Carney evalúa todas las opciones posibles y busca un acuerdo global con Estados Unidos, en lugar de uno parcial.

¿Están de acuerdo todas las provincias en cómo responder?

No. Ontario y Columbia Británica piden represalias firmes, mientras Québec prefiere una postura cautelosa para evitar una mayor escalada.

Con información de Radio-Canadá y La Presse.