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Carney cede ante Trump y enoja a la cultura canadiense


Streaming, petróleo y madera marcan una serie de concesiones del gobierno de Ottawa frente a Washington, en medio de tensiones comerciales con Estados Unidos y críticas del sector artístico

Redacción Canadá Crónica Latina

MONTREAL, 1 de agosto de 2026.— El enojo estalló en el mundo artístico canadiense: la decisión del gobierno de Mark Carney de retirar las contribuciones que gigantes del streaming como Netflix, Amazon, Disney+ y Apple TV debían pagar para financiar producciones canadienses es vista como una grave concesión ante Estados Unidos y las grandes empresas digitales. La medida se suma a otros gestos de Ottawa hacia Washington, entre ellos la negativa a usar el petróleo canadiense como arma de presión y la entrada en vigor de una sobretasa del 25 % a ciertos muebles de madera, que sin embargo excluye a los productos estadounidenses.

La reacción del gremio cultural fue inmediata. La presidenta de la Unión de Artistas, Tania Kontoyanni, calificó la decisión como la peor noticia del año para la cultura y lamentó que se permita a los gigantes digitales intimidar de esa manera al país. El retroceso se produce después de que el CRTC, el regulador canadiense de telecomunicaciones, hubiera ordenado elevar del 5 % al 15 % el aporte de estas plataformas a la producción audiovisual local, una medida que las empresas impugnaban ante los tribunales.

En resumen, los puntos clave de la contribución cultural que Ottawa terminó abandonando son:

  • El CRTC había elevado del 5 % al 15 % la contribución de Netflix, Amazon, Disney+ y Apple TV a las producciones canadienses.
  • Ante la presión de Washington, Carney ordenó al regulador volver a revisar la medida.
  • El gobierno se comprometió a cubrir el faltante con 600 millones de dólares de fondos públicos, es decir, dinero de los contribuyentes en lugar de los ingresos de las plataformas.
  • Es la segunda vez en un año que Ottawa retrocede ante los gigantes digitales, después de haber eliminado en 2025 el impuesto a los servicios digitales que apuntaba a esas mismas empresas.

Para el escritor Alain Saulnier, autor de un libro sobre cómo hacer frente a los gigantes tecnológicos, se trata simplemente de una postura de sumisión, muy distinta de la actitud combativa que Carney había prometido al inicio de su gobierno. Especialistas del sector, como Laurent Dubois, de la Sociedad de Autores de Radio, Televisión y Cine (SARTEC), advierten además que depender de fondos públicos deja el financiamiento cultural a merced de los vaivenes políticos.

El propio primer ministro defendió la decisión asegurando que buscaba evitar un alza en las tarifas de suscripción del streaming para los consumidores, una explicación que, según analistas, pierde fuerza frente al patrón de concesiones que ha ido acumulando su gobierno frente a Washington.

Un petróleo que no se usará como presión

Mientras la polémica cultural crecía, Carney descartó públicamente utilizar el petróleo canadiense como herramienta de negociación frente a Estados Unidos, país que ya anunció una nueva ronda de aranceles del 50 % sobre productos como el vino, los bastones de hockey y el cemento canadienses, con entrada en vigor prevista para el 19 de agosto.

El crudo canadiense, proveniente sobre todo de las arenas bituminosas de Alberta, representa cerca del 60 % de las importaciones estadounidenses de petróleo, de acuerdo con datos de la Agencia de Información de Energía de Estados Unidos. Durante una gira por esa provincia, Carney sostuvo que Canadá debe seguir siendo un proveedor confiable y que no seria conveniente dejar de suministrar una materia prima clave solo porque conviene como presión política.

Washington, de hecho, ya había excluido de los nuevos aranceles a sectores considerados estratégicos, como la energía, los productos pesqueros y los minerales críticos. El ministro canadiense encargado de las relaciones comerciales con Estados Unidos, Dominic LeBlanc, se reunió esta semana con el representante comercial de la Casa Blanca para intentar destrabar un acuerdo antes de que venza el plazo de agosto, aunque Carney evitó dar detalles sobre eventuales medidas de retorsión.

“Una decisión difícil de entender”

Para el especialista en derecho y política Pierre Bélanger, vicepresidente de relaciones gubernamentales en SEIZE03, el retiro de las contribuciones al streaming resulta difícil de entender precisamente en este contexto, ya que normalmente ese tipo de concesión se hace cuando un acuerdo está cerca, algo que no parece ser el caso.

Bélanger, quien fue ministro de Seguridad Pública de Quebec, advirtió que ceder demasiado pronto ante un país con mayor poder de negociación no suele traducirse en beneficios, y puso como ejemplo a potencias como el Reino Unido y Francia, que a su juicio también han cedido terreno frente a Washington.

Una sobretasa a los muebles que no apunta a EU

En medio de este contexto, el gobierno federal anunció la entrada en vigor de una sobretasa del 25 % sobre ciertos tipos de gabinetes y muebles de baño de madera, aunque con una particularidad: la medida excluye expresamente a Estados Unidos, por lo que no constituye una respuesta directa a los aranceles impuestos por Donald Trump.

De acuerdo con el Ministerio de Finanzas, también quedan exentos México, Israel, Chile y varios países en desarrollo, en virtud de acuerdos comerciales vigentes. El vocero del ministerio, John Fragos, explicó a medios locales que la industria maderera canadiense atraviesa dificultades por prácticas de dumping que requerían una respuesta inmediata.

Los datos clave de esta nueva sobretasa son:

  • Entra en vigor de forma inmediata con una tarifa del 25 %.
  • Excluye a Estados Unidos, México, Israel, Chile y países en desarrollo.
  • Busca frenar el dumping que afecta a los fabricantes canadienses de muebles.
  • Se mantendrá por un máximo de 200 días, mientras el Tribunal Canadiense de Comercio Exterior concluye una investigación que debe cerrarse antes del 15 de enero de 2027.

Con esta medida, Ottawa se adelanta a los resultados de esa investigación, que buscaba determinar si el aumento de importaciones de estos productos representa o amenaza con representar un daño grave a la industria local. Si el Tribunal concluye que no existe tal daño, la sobretasa dejará de aplicarse de inmediato.

El verano de Carney, marcado por concesiones en materia cultural, energética y comercial, deja en evidencia una estrategia de bajo perfil frente a Washington que, según sus críticos, tarde o temprano deberá rendir cuentas ante la opinión pública canadiense.

Preguntas frecuentes:

¿Por qué se enojaron los artistas canadienses?

Porque el gobierno de Carney eliminó la obligación de que plataformas como Netflix, Amazon, Disney+ y Apple TV aportaran un porcentaje de sus ingresos a la producción cultural canadiense, tras la presión legal de esas empresas.

¿Cómo se financiará la cultura canadiense ahora?

Ottawa se comprometió a cubrir el faltante con 600 millones de dólares de fondos públicos, en lugar de los ingresos de las plataformas digitales.

¿Por qué Canadá no usa el petróleo como presión ante Estados Unidos?

Carney argumenta que Canadá debe mantenerse como un proveedor energético confiable, en un contexto donde su crudo representa cerca del 60 % de las importaciones de petróleo de Estados Unidos.

¿A quién afecta la sobretasa a los muebles de madera?

A las importaciones de gabinetes y muebles de baño de madera de la mayoría de los países, mientras que Estados Unidos, México, Israel, Chile y varios países en desarrollo quedan exentos.

Con información de TVA Nouvelles y Radio-Canadá.