El estadounidense Ben Shelton y la polaca Iga Swiatek se coronaron campeones del Omnium Banque Nationale 2026 en otra edición de este torneo marcada por su dominio y peso histórico en el deporte blanco
Redacción Canadá Crónica Latina
MONTREAL, 14 de agosto de 2026.— El Omnium Banque Nationale 2026 llegó a su fin con dos campeones de peso completo: el estadounidense Ben Shelton se coronó en el cuadro masculino disputado en Montreal, mientras que la polaca Iga Swiatek se impuso en el cuadro femenino celebrado en Toronto. Ambos títulos, ganados sin ceder terreno en sets decisivos, cerraron una quincena marcada tanto por el dominio individual como por el peso histórico que este torneo tiene para el tenis canadiense.
Lo esencial del torneo 2026:
- Campeón masculino (Montreal): Ben Shelton, quien no perdió una sola manga en todo el torneo.
- Campeona femenina (Toronto): Iga Swiatek, quien venció a Elena Rybakina en la final.
- Shelton defendió con éxito su corona de 2025, hazaña lograda antes solo por Agassi, Murray, Djokovic y Nadal en este siglo y el pasado.
- El torneo alterna cada año las sedes masculina y femenina entre Montreal y Toronto.
La final masculina: Shelton, arrollador ante Nakashima
Ben Shelton derrotó a su compatriota Brandon Nakashima por 6-3 y 7-6 (7/4) para revalidar el título que había conquistado el año pasado en Toronto. Con este resultado, el estadounidense se convirtió en el cuarto hombre del siglo XXI en defender con éxito el título canadiense, uniéndose a un grupo selecto que incluyen a Andy Murray (2009-2010), Novak Djokovic (2011-2012) y Rafael Nadal (2018-2019).
“El año pasado tuve que pelear durante todo mi camino, y fue una locura terminar el torneo como campeón. Esta vez es una sensación mucho mejor”, reconoció Shelton tras el partido, subrayando que esta temporada llegó jugando más cerca de la línea de fondo, con más agresividad y menos errores.
Nakashima, 31° del mundo e invitado sorpresa a la final, no pudo romper una racha adversa: sigue sin ganarle a Shelton en seis enfrentamientos en el circuito de la Association of Tennis Professionals (ATP). El estadounidense se llevó, además de la copa, 1.5 millones de dólares y un salto hasta el sexto puesto del ranking mundial, mientras que Nakashima se consoló con 612,340 dólares y un nuevo máximo personal en el escalafón. Fue, además, el cuarto título de la temporada para Shelton —tras Dallas, Múnich y Stuttgart—, solo superado en 2026 por los seis trofeos de Jannik Sinner.
La final femenina: Swiatek se libera de la presión
En Toronto, Iga Swiatek superó a Elena Rybakina por 6-2 y 6-3 para quedarse con su primer título en el Omnium Banque Nationale. La victoria tuvo un componente emocional evidente para la polaca, quien atraviesa una de las temporadas más complicadas de su carrera: no había alcanzado una final antes de este torneo y no había pasado de cuartos de final en ningún Grand Slam en 2026.
“Con toda la gente juzgando y enviando odio, en especial los ‘expertos’ desde casa, estoy contenta de haber ganado y de darles cada vez menos importancia”, declaró Swiatek al micrófono de Sportsnet, visiblemente afectada por las críticas recibidas durante el año.
Rybakina, quien llegaba a la final como la tenista con más puntos acumulados en la temporada 2026, no logró imponer su juego: cedió el servicio en varias ocasiones y admitió después haber sentido falta de energía y agresividad, posiblemente arrastrando el desgaste de una semifinal que terminó de madrugada. Con este triunfo, logrado en apenas 75 minutos, Swiatek regresará al top 5 mundial —venía de ser octava—, mientras Rybakina sigue en busca del primer puesto del ranking, todavía en manos de la bielorrusa Aryna Sabalenka.
La historia detrás del Omnium Banque Nationale
Más allá de los resultados de esta edición, el Omnium Banque Nationale —conocido internacionalmente como Canadian Open o National Bank Open— es uno de los torneos de tenis más antiguos del mundo. El cuadro masculino se remonta a 1881 y el femenino a 1892, lo que lo convierte en una de las citas con mayor tradición del circuito profesional. Actualmente reúne a 96 tenistas en individuales y 32 parejas en dobles, todos sobre cancha dura, repartidos entre los cuadros del circuito profesional masculino: Association of Tennis Professionals (ATP) y el femenino: Women’s Tennis Association (WTA).
Desde 2011, ambos cuadros se disputan durante la misma semana de agosto, aunque en ciudades distintas. La clave de este formato está en un sistema de alternancia: Montreal y Toronto se turnan cada año para albergar el cuadro masculino y el femenino. Si en un año los hombres juegan en Montreal y las mujeres en Toronto, al año siguiente la distribución se invierte. Este esquema busca repartir entre ambas ciudades los ingresos, la exposición mediática y la presencia de las principales figuras del tenis mundial, evitando que una sola sede concentre todos los beneficios de un evento de esta magnitud.
Un formato de varios años
La alternancia, vigente desde 2021 tras la interrupción provocada por la pandemia de covid-19, funciona de manera predecible: en los años pares —como 2026— los hombres juegan en Montreal y las mujeres en Toronto, mientras que en los años impares las sedes se invierten. Así, en 2025 el cuadro femenino se disputó en Montreal y el masculino en Toronto; en 2026, los hombres jugaron en el Stade IGA de Montreal (1 al 13 de agosto) y las mujeres en el Sobeys Stadium de Toronto (2 al 13 de agosto). Por eso, hablar del “Omnium de Montreal” no implica automáticamente que el cuadro femenino se dispute siempre ahí: todo depende del calendario rotativo.
Este formato ha convertido al torneo en un caso peculiar dentro del calendario WTA y ATP: no es que el evento cambie de ciudad año tras año, sino que cada rama de la competición recorre alternadamente las dos grandes metrópolis canadienses, permitiendo que el país entero viva de cerca el tenis de más alto nivel sin depender de una sola sede.
En el terreno masculino, la final de 2026 tuvo un morbo adicional poco frecuente: fue la segunda ocasión desde 1995 en la que dos estadounidenses se disputaron el título del torneo, un antecedente que recordó a la generación de Andre Agassi y Pete Sampras. Nakashima, además, dejó una imagen simpática en la ceremonia de premiación al confesar que prefería que el torneo se jugara en Montreal antes que en Toronto, ganándose una ovación de un público que coreó el tradicional “¡Olé! ¡Olé! ¡Olé!”.
Datos clave sobre el sistema de sedes:
- El torneo masculino nació en 1881 y el femenino en 1892.
- Desde 2011 ambos cuadros se juegan la misma semana de agosto en ciudades distintas.
- Montreal y Toronto alternan cada año qué cuadro (masculino o femenino) reciben.
- En años pares, los hombres juegan en Montreal y las mujeres en Toronto; en años impares, se invierte.
- El sistema actual se consolidó a partir de 2021, tras la cancelación de 2020 por la pandemia.
Un antes y un después con Andreescu y Mboko
Si la historia reciente del torneo tiene dos nombres propios en el tenis femenino canadiense, esos son Bianca Andreescu y Victoria Mboko. Ambas rompieron sequías históricas y, en el proceso, transformaron la manera en que el país se relaciona con este deporte.
Andreescu marcó el primer gran quiebre en 2019, cuando ganó el título femenino en Toronto convirtiéndose en la primera canadiense en medio siglo en conquistar el torneo de su propio país. Su hazaña no fue un hecho aislado: ese mismo año se coronó campeona del US Open al vencer a Serena Williams en la final, transformándose en la primera tenista en ganar el título individual de ese Grand Slam en su primera participación en el cuadro principal. Aquel doble logro demostró que una jugadora canadiense podía derrotar a las mejores del planeta en los escenarios más exigentes, y coincidió con el ascenso de otras figuras nacionales como Félix Auger-Aliassime, Denis Shapovalov y Leylah Fernández.
Seis años después, en 2025, Victoria Mboko escribió el siguiente gran capítulo al ganar el título femenino, esta vez en Montreal, tras vencer a Naomi Osaka en la final por 2-6, 6-4 y 6-1. Fue su primer título en el circuito y la primera vez que una canadiense se coronaba campeona en la sede montrealesa.
El camino de Mboko
Con 18 años y 348 días, Mboko superó la marca de precocidad que Andreescu había impuesto seis años antes, convirtiéndose en la canadiense más joven en ganar el torneo. Su camino hacia el título incluyó triunfos sobre varias campeonas de Grand Slam, lo que amplificó el impacto de su consagración.
El significado de ambas victorias trasciende el marcador. Andreescu abrió la puerta al demostrar que una canadiense podía coronarse campeona de un gran torneo y, después, conquistar un Grand Slam; Mboko confirmó que ese éxito podía convertirse en tradición y lo llevó, esta vez, a un público quebequense entregado.
Según Tennis Canada, el número de jugadores de tenis en el país aumentó en más de un millón desde 2023, un crecimiento que la organización atribuye en buena medida al efecto combinado de estas figuras. En conjunto, Andreescu y Mboko transformaron el Omnium Banque Nationale: de ser un torneo internacional con presencia canadiense destacada, pasó a convertirse en un escenario donde las jugadoras locales también pueden ser protagonistas absolutas.
Preguntas frecuentes:
Porque el torneo alterna cada año las sedes de sus cuadros masculino y femenino entre Montreal y Toronto, de modo que ambas ciudades reciban periódicamente a las principales figuras del tenis mundial y se repartan los beneficios de organizar el evento.
El estadounidense Ben Shelton se coronó en el cuadro masculino disputado en Montreal al vencer a Brandon Nakashima, mientras que la polaca Iga Swiatek ganó el cuadro femenino en Toronto tras derrotar a Elena Rybakina.
Andreescu fue en 2019 la primera canadiense en medio siglo en ganar el torneo en su país, y Mboko, en 2025, se convirtió en la primera campeona canadiense en la sede de Montreal y en la ganadora más joven en la historia del evento.
Con información de Radio-Canadá y Omnium Banque Nationale.
