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Indignación en Quebec: muere niño inuit por falta de atención


Un caso de negligencia médica enluta a Quebec y reabre el debate sobre racismo sistémico en salud. Inician campaña de recaudación de fondos para apoyar a la familia del menor.

Redacción Canadá Crónica Latina

MONTREAL, 14 de agosto de 2026.— Un niño de 4 años murió en el poblado de Ivujivik, en la región de Nunavik, en el extremo norte de Quebec, tras varios días de dolores abdominales que, según su familia, no fueron atendidos con la seriedad necesaria por el personal del dispensario local. El caso, que se ha viralizado en redes sociales bajo la etiqueta #JusticeforJusi, generó una ola de indignación y una campaña de recaudación de fondos para apoyar a la familia del menor.

Según relataron su abuela y su madre, Jusi Padlayat sufrió “dolores de estómago constantes” durante varios días y en más de una ocasión fue llevado al centro de salud del pueblo, donde el personal de enfermería lo envió de regreso a casa con Tylenol o Advil. El niño solo fue hospitalizado después de perder el conocimiento, y murió dos días más tarde, el 3 de agosto, en brazos de sus padres.

Lo esencial del caso:

  • El menor, de 4 años, presentó dolores abdominales durante varios días antes de morir.
  • La familia denuncia que el personal de salud no tomó en serio sus síntomas.
  • El Bureau du coroner du Québec abrió una investigación oficial.
  • Las autoridades sanitarias del Nunavik lanzaron también verificaciones internas.
  • El caso reavivó comparaciones con la muerte de Joyce Echaquan en 2020.

Una investigación en curso

El Bureau du coroner du Québec confirmó la muerte del niño y anunció que una forense investigará las causas y circunstancias del deceso. Su vocero, Jake Lamotta Granato, señaló que, de considerarlo pertinente, la coroner podrá formular recomendaciones orientadas a prevenir situaciones similares en el futuro.

El Servicio de Policía del Nunavik confirmó haber intervenido el 1 de agosto ante un llamado por un niño de 4 años inconsciente en una residencia de Ivujivik. Según el subdirector del cuerpo policial, Shaun Longstreet, los servicios médicos de urgencia ya trasladaban al menor cuando los agentes llegaron al lugar, y no existía ningún reporte previo relacionado con el niño.

Por su parte, la Régie régionale de la santé et des services sociaux du Nunavik (RRSSSN) y el Centre de santé Inuulitsivik (CSI) emitieron una declaración conjunta comprometiéndose a “actuar con transparencia” y a esclarecer las circunstancias de la tragedia. Ambas instituciones señalaron que, además de la investigación de la coroner, interviene el Commissariat aux plaintes et à la qualité des services, y que un experto médico independiente, ajeno al CSI, también revisará el expediente.

Las autoridades sanitarias hicieron además un llamado a la calma, subrayando que “la violencia no es una solución” y que no traerá respuestas ni consuelo a la familia ni a la comunidad.

El eco de la muerte de Joyce Echaquan

El caso ha reavivado el recuerdo de Joyce Echaquan, una madre atikamekw que murió en 2020 en el hospital de Joliette tras haber documentado en video los insultos racistas que recibía del personal médico. En un comunicado, el Bureau du Principe de Joyce —organización creada tras esa muerte— señaló que la situación de Jusi “hace un eco particularmente doloroso” a la historia de Echaquan, y cuestionó que un paciente deba documentar su propio sufrimiento para ser escuchado por el sistema de salud.

Sylvestre Desterres, director general interino del organismo, calificó de inaceptable que un niño haya sido dejado en su sufrimiento durante tanto tiempo. “Diez días de agonía para un niño es toda una vida de dolor y de duelo para sus padres”, declaró.

Reacciones políticas

La ministra de Salud de Quebec, Sonia Bélanger, calificó el caso de “profundamente conmovedor y extremadamente inquietante”, y aseguró que se han pedido verificaciones rápidas mientras avanza la investigación de la coroner. La funcionaria rechazó, sin embargo, una solicitud de entrevista del diario La Presse.

El ministro responsable de las Relaciones con las Primeras Naciones e Inuit, Ian Lafrenière, indicó que las autoridades inuit están movilizadas y que el gobierno de Quebec estará presente para apoyarlas.

Desde la oposición, el diputado de Québec solidaire Sol Zanetti pidió que la Comisionada de Bienestar y Derechos de la Infancia tome el caso de inmediato, y advirtió que si se trata, una vez más, de un caso de racismo sistémico en los servicios de salud, no bastará con lamentarlo.

El Partido Liberal, a través del diputado André A. Morin, pidió mejorar el acceso a la salud en el norte mediante telemedicina.

A nivel federal, la ministra de Servicios a los Pueblos Indígenas, Mandy Gull-Masty, cuya circunscripción incluye Ivujivik, dijo sentirse profundamente conmovida y subrayó que las familias y comunidades inuit deben tener acceso a atención médica segura y confiable, en especial los niños y jóvenes.

El sindicato de enfermeras responde

El Syndicat nordique des infirmières et infirmiers de la Baie d’Hudson (FIQ), que representa al personal de enfermería de Ivujivik y otros seis poblados de la región, señaló que a finales de julio —periodo en que la familia asegura haber acudido varias veces al dispensario— una enfermera sindicalizada y otra de agencia estaban de guardia en el pueblo.

Su presidente, Cyril Gabreau, defendió la calidad del trabajo de sus miembros sin comentar directamente sobre el caso, “porque están viviendo un duelo”, dijo. Aseguró que el personal de enfermería del Norte quebequense mantiene buenas prácticas, actualiza su formación constantemente y toma en serio los síntomas de los pacientes que se presentan a consulta.

En resumen:

  • Ivujivik es un pueblo de apenas 500 habitantes sin hospital, solo con un dispensario.
  • La investigación de la coroner busca establecer causas y circunstancias del deceso.
  • El sindicato de enfermeras defiende la preparación de su personal en la región.
  • El gobierno de Quebec y autoridades federales prometieron dar seguimiento al caso.

Ivujivik es un poblado de apenas 500 habitantes situado en el extremo norte de Quebec. Como la mayoría de las comunidades del Nunavik, no cuenta con un hospital, sino con un pequeño dispensario, lo que ha vuelto a poner sobre la mesa las carencias estructurales de salud que enfrentan las comunidades inuit del norte del país.

Preguntas frecuentes:

¿Quién era Jusi Padlayat?

Un niño inuit de 4 años originario de Ivujivik, en Nunavik, que murió el 3 de agosto tras varios días de dolores abdominales que, según su familia, no recibieron la atención médica adecuada.

¿Dónde está ubicado el poblado de Ivujivik?

Ivujivik es un poblado de apenas 500 habitantes situado en la región de Nunavik, en el extremo norte de Quebec. Como la mayoría de las comunidades del Nunavik, no cuenta con un hospital, sino con un pequeño dispensario.

¿Por qué se compara este caso con el de Joyce Echaquan?

Porque ambos casos involucran a pacientes indígenas que, según denuncias de sus familias, no fueron tomados en serio por el sistema de salud de Quebec, lo que ha reavivado el debate sobre racismo sistémico en la atención médica.

Con información de Radio-Canadá y La Presse.