Habitantes de más de 4700 propiedades tienen orden de salida en la región del lago Okanagan, mientras cuadrillas combaten llamas atizadas por vientos y sequía extrema
Redacción Canadá Crónica Latina
MONTREAL, 4 de agosto de 2026.— Las autoridades de Columbia Británica decretaron una orden de evacuación inmediata para varios sectores al norte de West Kelowna debido al avance de los incendios forestales de Quilpituk Creek y Bradley Creek. Según las cifras provinciales más recientes, difundidas el lunes por la mañana, más de 4700 propiedades están actualmente bajo orden de evacuación en la provincia.
La medida afecta, entre otras zonas, el sector de Caesars Landing —ubicado a unos 25 kilómetros al norte de Kelowna—, el camino Bald Range, el sector del camino Deighton y el camino Westside a partir del número 5000 hacia el norte. Solo el incendio de Quilpituk Creek, que cubre 2 kilómetros cuadrados, obligó a evacuar más de 2200 propiedades.
En resumen — la situación hasta el lunes por la mañana:
- 39 órdenes de evacuación activas en toda la provincia, que afectan a unas 4700 propiedades.
- 37 alertas de evacuación vigentes, que abarcan cerca de 3600 propiedades adicionales.
- 131 incendios forestales activos en Columbia Británica.
- El incendio de Bradley Creek, de 26 kilómetros cuadrados, duplicó su tamaño durante el fin de semana por vientos violentos.
Más al norte, a lo largo del lago Okanagan, miles de residentes también debieron abandonar sus hogares en la reserva principal de la Primera Nación de Okanagan (OKIB), en el municipio de Spallumcheen y en la Primera Nación de Splatsin, a causa del incendio de Bradley Creek. Impulsado por vientos violentos, este fuego duplicó su superficie durante el fin de semana.
Paralelamente, se mantiene una alerta de evacuación para las comunidades vecinas de Shelter Cove, Secret Point y Cinnabar Creek (entre los números 3545 y 4625 del camino Westside). Se pide a los residentes de estas zonas que preparen sus pertenencias esenciales y estén listos para partir en cualquier momento, sin evacuar de forma innecesaria para no congestionar las carreteras.
Daños, cortes de luz y acceso restringido
El jefe de la Primera Nación de Okanagan, Dan Wilson, señaló en un mensaje a la comunidad que “aún es imposible evaluar la magnitud de los daños, y que no existe un plazo definido para el regreso de los residentes”. “El fuego sigue activo. Los bomberos trabajan en zonas que continúan siendo peligrosas y a las que los equipos no pueden acceder con seguridad”, advirtió.
Por su parte, BC Hydro reportó daños considerables en su infraestructura, lo que dejó sin electricidad a miles de usuarios en la región de Okanagan. El camino Westside quedó reservado exclusivamente para vehículos de emergencia y personas evacuadas a partir del número 5000 hacia el norte, y las autoridades piden al público evitar por completo la zona.
Se habilitó un centro de servicios de apoyo de emergencia en el centro comunitario Westbank Lions, aunque se recomienda inscribirse previamente en el portal provincial. Debido a la escasez total de vivienda disponible en el distrito regional de Central Okanagan, los servicios de emergencia piden a los evacuados que prioricen alojarse con familiares o amigos si es posible.
Se abrieron dos refugios de emergencia:
- Uno en la Sensisyusten House of Learning, para evacuados y miembros registrados de la comunidad de Okanagan.
- Otro en el recinto Royal LePage Place, abierto a todos los evacuados.
Vientos de 115 km/h y una sequía sin precedentes
Los relatos de residentes describen la velocidad con la que el fuego se propagó durante el fin de semana, cuando ráfagas de hasta 115 kilómetros por hora atizaron las llamas hasta la orilla del lago. Una vecina del barrio Westshore Estates decidió partir antes incluso de recibir la orden oficial, al ver el fuego avanzar a ambos lados de su propiedad. Atribuyó la gravedad del episodio a la falta casi total de lluvias en julio.
Cliff Chapman, director de operaciones del servicio provincial de manejo de incendios forestales, afirmó que nunca habían enfrentado condiciones como las actuales debido a la prolongada sequía en la región. Una vocera del Servicio de Incendios Forestales de Columbia Británica indicó el lunes que el incendio de Bradley Creek no registró avances significativos durante la noche, mientras que el de Quilpituk Creek ya cubre unas 550 hectáreas.
Junto al lago, otro residente contó cómo vio el fuego expandirse desde su terraza y describió haber presenciado explosiones de tanques de propano y columnas de humo negro, señal de que no se trataba solo de vegetación en llamas sino de viviendas ardiendo. Recordó que la Primera Nación de Okanagan ya había perdido varias casas en un incendio en 2021, y que esta vez los daños parecen aún mayores.
Refuerzos desde México
El ministro de Bosques, Ravi Parmar, informó que 100 trabajadores mexicanos llegaron a Columbia Británica el lunes y que se espera la llegada de 200 más durante la semana para reforzar el combate contra los incendios. “Dejaron sus hogares para ayudarnos a proteger los nuestros durante una temporada de incendios particularmente difícil”, expresó, e invitó a la población a recibirlos con calidez.
Puntos clave sobre la respuesta a la emergencia:
- 300 bomberos mexicanos llegarán a la provincia esta semana como refuerzo.
- El acceso a las zonas afectadas sigue restringido por seguridad, incluidas líneas eléctricas dañadas y árboles peligrosos.
- Las autoridades aún deben inspeccionar redes de agua e infraestructura antes de autorizar el regreso de los residentes.
- Videos difundidos en redes sociales muestran propiedades destruidas a orillas del lago Okanagan.
Muchos evacuados, como una pareja de jubilados que arrienda su vivienda en temporada de verano, esperan con angustia noticias sobre el estado de sus propiedades. Algunos planean acercarse a puntos elevados con binoculares para intentar comprobar a distancia si sus casas siguen en pie, mientras las autoridades insisten en que el peligro está lejos de terminar.
Preguntas frecuentes:
Al lunes por la mañana, más de 4700 propiedades estaban bajo orden de evacuación y otras 3600 bajo alerta, distribuidas en 39 órdenes y 37 alertas vigentes en toda la provincia.
Los incendios de Quilpituk Creek (cerca de 550 hectáreas) y Bradley Creek (26 kilómetros cuadrados) son los que más afectan a las comunidades cercanas al lago Okanagan, este último impulsado por vientos de hasta 115 km/h.
Se habilitaron refugios de emergencia en la Sensisyusten House of Learning y en el recinto Royal LePage Place, aunque las autoridades piden priorizar el alojamiento con familiares o amigos debido a la escasez de vivienda en la región.
Con información de Radio-Canadá y La Presse.
