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Donald Trump va por la escalada comercial contra Canadá


Washington veta licores y sube aranceles a decenas de productos, desde vehículos hasta lácteos, mientras Quebec impulsa la compra local y Bombardier queda atrapado en el fuego cruzado

Redacción Canadá Crónica Latina

MONTREAL, 9 de septiembre de 2026.— La Casa Blanca volvió a subir la apuesta en su disputa comercial con Canadá. La noche del martes prohibió la importación de ciertos productos canadienses —entre ellos bebidas alcohólicas— y aumentó los aranceles a otras mercancías. La medida llega justo cuando el primer ministro Mark Carney pide a los canadienses que enfrenten la crisis con resiliencia y asegura que su gobierno respaldará a los sectores golpeados.

El anuncio se materializó en cinco proclamas firmadas ese mismo día por el presidente Donald Trump, presentadas como represalia por lo que la Casa Blanca llama “discriminación canadiense” en tres frentes: la industria automotriz, las bebidas alcohólicas y los productos lácteos. Son quejas que Washington ha repetido una y otra vez a lo largo de esta guerra comercial.

Datos clave del nuevo paquete de sanciones

  • Cinco proclamas firmadas por Trump el martes, en represalia por presunta discriminación comercial canadiense.
  • Prohibición de importar ciertas bebidas alcohólicas canadienses a Estados Unidos.
  • Sobretasa del 50 % sobre productos como colchones, botes a motor, carritos de golf, quesos, ciertos papeles, acero, aluminio, cuero y pieles, vigente a partir del 15 de septiembre.
  • Amenaza —anunciada en Truth Social, sin decreto oficial que la respalde— de excluir a empresas canadienses de las compras del gobierno estadounidense.
  • Canadá responde desde la medianoche del martes con sobretasas propias de 15 %, 25 % y 50 % sobre productos estadounidenses.

Trump endurece el cerco

Horas antes de que se conocieran las proclamas, Trump ya había anunciado en su red Truth Social que excluiría a los productos canadienses de las compras gubernamentales estadounidenses, a menos que Canadá ofrezca “reciprocidad total y equitativa” a los agricultores y empresas de Estados Unidos. En un extenso mensaje, acusó al gobierno canadiense y a las provincias de impedir que las pequeñas empresas y compañías estadounidenses vendan en los mercados públicos de Canadá, y advirtió que sin reciprocidad no habrá acceso.

Hasta el martes por la noche, sin embargo, ningún decreto ni documento oficial en el sitio de la Casa Blanca respaldaba esa directriz dirigida a la Administración de Servicios Generales (GSA), la agencia encargada de las compras federales, lo que deja en duda qué tan en serio debe tomarse el anuncio.

El ministro canadiense responsable de la relación comercial con Estados Unidos, Dominic LeBlanc, respondió que su gobierno está evaluando las nuevas medidas y que se mantiene en contacto con el representante comercial estadounidense, Jamieson Greer. Añadió que Canadá está dispuesto a negociar de buena fe relaciones comerciales más seguras y mutuamente ventajosas en cuanto Washington esté listo para dialogar, siempre que se respete plenamente la soberanía canadiense.

Carney pide resiliencia

En un contexto cada vez más tenso, Carney se dirigió directamente a los canadienses el martes por la mañana, en una jornada sin actos públicos en su agenda. En un video de 20 minutos publicado en YouTube, pidió resiliencia y prometió que su gobierno acompañará a los sectores afectados “todo el tiempo que sea necesario”. Reconoció que el camino no será fácil, pero insistió en que el costo de actuar es menor que el de quedarse de brazos cruzados.

Su gobierno ya reforzó en 7,500 millones de dólares las medidas de apoyo a empresas y trabajadores. Carney también defendió su decisión de romper las negociaciones el 21 de agosto y de responder “dólar por dólar a los aranceles del 50 % que Washington impuso sobre 28 000 millones de dólares en mercancías canadienses. 

Recordó que, en el siglo XIX, el primer ministro John A. Macdonald unió al país con la construcción del ferrocarril del Canadian Pacific frente al expansionismo estadounidense, y trazó un paralelo con su propio plan de interconectar las redes eléctricas del país como parte de la estrategia para “construir un Canadá fuerte”.

Quebec se prepara para resistir

La primera ministra saliente de Quebec, Christine Fréchette, propuso usar las compras del gobierno —y las de la propia población— como un escudo para proteger a las empresas y a la economía provincial de los efectos de la guerra arancelaria, que entró en una nueva fase aguda tras la entrada en vigor, durante la madrugada, de las contramedidas federales.

En rueda de prensa en la Asamblea Nacional, Fréchette se mostró combativa: aseguró que Quebec enfrenta a un “intimidador” y que su gobierno optó por mantenerse en pie en lugar de ceder. Como parte de su plan, reservará ciertas licitaciones públicas para empresas quebequenses o canadienses, una medida que se extenderá hasta enero y que podría afectar contratos por 1,500 millones de dólares. 

Reconoció que las empresas estadounidenses representan menos del 10 % de quienes participan en licitaciones públicas en la provincia, pero sostuvo que excluir aunque sea a una sola puede marcar la diferencia para las firmas locales. También llamó a la población a sumarse comprando productos quebequenses, y calculó que si cada familia destinara 25 dólares adicionales por semana a negocios locales, se inyectarían unos 3 000 millones de dólares a la economía provincial.

Bombardier, en la mira

El fabricante aeroespacial Bombardier también quedó en el centro de la disputa. Luego de que Trump amenazara el lunes con prohibir la venta de sus aviones en Estados Unidos, varias voces salieron en su defensa. El político conservador quebequense Jean Charest calificó el episodio de “teatro del absurdo” y advirtió que el presidente estadounidense se perjudica a sí mismo al atacar a una empresa con fuerte presencia en unos 40 estados del país, y remarcó que un avión Bombardier lleva más contenido estadounidense que uno de su competidora Gulfstream.

En el Congreso estadounidense, los senadores republicanos de Kansas Roger Marshall y Jerry Moran salieron en defensa de la compañía, subrayando ante la administración Trump la importancia de la planta de Bombardier en Wichita para el empleo local.

Bombardier en cifras

  • Presencia comercial en alrededor de 40 estados de Estados Unidos.
  • Entre 3 000 y 3 500 empleos directos en territorio estadounidense, según las cifras citadas por distintas fuentes
  • Una parte importante de esa plantilla —más del 40 % según algunas cifras, cerca de mil personas según otras— trabaja en Wichita, Kansas, sede de la división militar de la empresa.
  • Respaldo público de los senadores republicanos Roger Marshall y Jerry Moran.

El sindicato estadounidense AIMTA (Asociación Internacional de Maquinistas y Trabajadores Aeroespaciales), que representa a buena parte de los empleados de la industria a ambos lados de la frontera, también se pronunció en favor de los trabajadores de Bombardier y prometió respaldar tanto a sus miembros en la empresa como a los miles de trabajadores de toda su cadena de suministro.

Preguntas frecuentes

¿Qué es la Sección 338 de la Ley Arancelaria de 1930, la norma que Washington invocó contra Canadá?

Es una disposición de casi un siglo de antigüedad que nunca antes se había utilizado para imponer aranceles ni había sido puesta a prueba ante los tribunales estadounidenses, lo que deja en la incertidumbre si podría resistir un desafío legal. Permite al presidente imponer un arancel adicional de hasta 50 % a países que, a su juicio, discriminan el comercio de Estados Unidos, y, a diferencia de otras herramientas comerciales, no contempla mecanismos internos de control ni contrapesos. Fuente: Associated Press / Global Trade Alert.

¿En qué punto está la revisión del T-MEC/CUSMA en medio de esta disputa?

El 1 de julio de 2026, autoridades de México, Estados Unidos y Canadá sostuvieron la reunión trilateral de revisión conjunta prevista en el propio tratado a seis años de su entrada en vigor, y el encuentro confirmó que, por ahora, no hay consenso para prorrogarlo automáticamente por 16 años más; el tratado sigue vigente y las reglas comerciales no cambian de inmediato. Fuente: Firma de abogados Holland & Knight.

¿Qué es la GSA, la agencia que Trump amenazó con usar para excluir a Canadá?

Es la Administración de Servicios Generales, la agencia federal estadounidense encargada de las compras centralizadas, la gestión de bienes raíces y los servicios tecnológicos para el resto del gobierno, con el mandato oficial de ofrecer el mejor valor posible en esos rubros a las dependencias federales y al público. Fuente: GSA.gov.

Con información de Radio-Canadá y La Presse.