Premiada el lunes en Francia, la reciente novela del autor quebequense perdió el viernes su lugar en el máximo galardón literario galo: un detector señaló escritura artificial, mientras la prensa halló textos copiados
Redacción Canadá Crónica Latina
MONTREAL, 27 de septiembre de 2026.— Pocas veces un primer libro había subido tan alto y tan rápido. Publicada en marzo en Quebec, la primera novela del escritor de origen haitiano Thélyson Orélien, C’était ça ou mourir, se convirtió en pocas semanas en el mayor éxito registrado por Éditions du Boréal desde su fundación en 1963. La historia sigue a Jonas Dorléon, un profesor de historia y geografía que huye tras el incendio de su barrio en Puerto Príncipe, pasa por República Dominicana y atraviesa América en autobuses sofocantes y por la selva del Darién, con la esperanza de llegar a Canadá.
En agosto, el libro dio el salto a Francia con Grasset, que lo presentó como el fenómeno literario del año y anunció que estaba en proceso de traducción a más de 20 idiomas. Sin embargo, en apenas una semana de septiembre, la obra pasó de la gloria al centro de una polémica que divide al mundo del libro francófono.
Datos clave del caso
- Autor: Thélyson Orélien, nacido en 1988, escritor quebequense de origen haitiano.
- Obra: C’était ça ou mourir, publicada por Boréal (Canadá) en marzo y por Grasset (Francia) en agosto de 2026.
- Inicio del escándalo: desde el 21 de septiembre de 2026, el autor es acusado de haber usado inteligencia artificial para escribir su primera novela.
- Herramienta usada en la acusación: Pangram, un detector de textos generados por IA.
- Acusación adicional: plagio en artículos de opinión publicados entre 2012 y 2014.
- Consecuencia principal: retiro de la novela de la selección del Premio Goncourt, anunciado el viernes 25 de septiembre.
- Postura del autor: niega haber utilizado IA.
El lunes de la doble noticia
El 21 de septiembre debía ser un día de celebración. Ese lunes, Orélien recibió el Premio de la Novela Fnac, un galardón que, según La Presse, otorgan desde 2002 400 libreros y 400 lectores socios de la cadena. En ese momento, la novela competía además por el Goncourt, el Renaudot, el Femina, el Médicis y el Premio Décembre.
Pero ese mismo día llegó el golpe. A última hora de la tarde, una cuenta de X llamada “Balance ton Claude”, con una audiencia marginal, aseguró que Orélien había escrito su novela, celebrada por su aliento poético y su humanismo, con ayuda de inteligencia artificial. Según la cuenta, se analizaron varios pasajes de distintas partes del manuscrito y el resultado fue casi siempre el mismo: 100 % IA.
Se suma la sospecha de plagio
El miércoles 23, el caso se agravó. La Presse, alertada por rumores en redes sociales, comprobó que numerosos textos de opinión firmados por Orélien en Francia y Quebec entre 2012 y 2014 eran prácticamente idénticos a publicaciones previas de medios extranjeros. En particular, el diario quebequense constató que una de sus columnas de 2013 era, casi en su totalidad, una traducción ligeramente retocada de un artículo publicado días antes por el periódico filipino The Philippine Star. También se detectaron préstamos del escritor Louis Pauwels.
Algunos analistas insisten en separar ambos frentes: que existan textos antiguos copiados no demuestra que un manuscrito posterior haya sido generado por una máquina, aunque sí justifica examinarlo con lupa.
Las editoriales, divididas
Las dos casas editoras reaccionaron de forma distinta. En Francia, Grasset defendió con firmeza a su autor y rechazó cualquier comentario malintencionado que afirme que el libro fue nutrido o escrito por una IA.
En Montreal, Boréal fue más cauto. El jueves 24, anunció la suspensión de las actividades promocionales del libro para velar por el bienestar del autor. La editorial aseguró que no se usó IA desde que recibió el manuscrito y que trabaja junto al autor para demostrar que la obra es suya.
Sobre el plagio fue tajante: recordó que se trata de una práctica inaceptable, aunque matizó que el debate sobre la IA en la creación literaria es amplio, complejo y no se resolverá en unos días ni en unas semanas. Ese mismo día, el Salón del Libro de Estrie anunció que Orélien no participará en el evento de octubre.
El autor responde desde Manosque
Pese a la tormenta, Orélien presentó su libro el jueves ante varios cientos de personas que lo aplaudieron en el festival literario de Manosque. Allí denunció ante la AFP “una voluntad de hacerlo callar”, tras tres días de tempestad mediática. En declaraciones al rotativo Libération, aseguró que no ve por qué habría de recurrir a una máquina.
La exclusión del Goncourt
El viernes 25 llegó la decisión más contundente. La Academia Goncourt justificó el retiro por los plagios revelados y por el resultado convergente de varios análisis de investigadores y periodistas que, a su juicio, muestran que la novela es muy probablemente, en gran medida, producto de una IA. La institución añadió que buscaba preservar la integridad del premio, cuyo papel es promover y coronar literatura escrita por mujeres y hombres. La decisión, sin embargo, no fue unánime.
Ese mismo viernes se conoció quién estaba detrás de la denuncia: uno de los administradores de “Balance ton Claude” resultó ser el ensayista y columnista del diario francés Le Figaro Samuel Fitoussi. Según Le Parisien, Fitoussi sostiene que el colectivo no apuntaba a las ideas políticas del autor ni al tema de la novela, sino al uso de la IA en la literatura.
También el 25 de septiembre, el jurado de los nuevos Premios Strasbourg decidió retirarle el Premio Strasbourg Espoir CIC, otorgado un mes antes.
Un mundo literario partido en dos
Las reacciones no se han hecho esperar. Jean-Christophe Rufin, miembro de la Academia Francesa, pidió considerar a Orélien inocente hasta que se demuestre lo contrario. La escritora Virginie Despentes sostuvo que Orélien no tiene por qué justificarse, según el portal franceinfo. En sentido opuesto, el ensayista Pascal Bruckner considera que las acusaciones probablemente sean ciertas, aunque espera que el escritor se explique y sigue elogiando la novela, a la que habría votado sin dudar.
Detectores en duda
La fiabilidad de los detectores también está en discusión. Para probarlo, la autora Sophie Jomain sometió a Pangram Les étoiles de Noss Head, una obra suya escrita en 2009, una década antes de que el público usara IA generativa. El resultado que arrojó la herramienta de detección fue completamente absurdo: clasificó un fragmento de su obra Les étoiles de Noss Head como 89 % (algunas fuentes mencionan hasta 94 %) generado por Inteligencia Artificial.
Jomain expuso este caso a través de sus redes sociales para denunciar la extrema falta de fiabilidad y los “falsos positivos” de los detectores de texto. Su prueba es irrefutable: es imposible que una novela redactada más de una década antes de la masificación de herramientas generativas como ChatGPT haya sido escrita por un algoritmo.
Cronología del escándalo en cinco días
- Lunes 21 de septiembre: Orélien gana el Premio de la Novela Fnac; horas después, «Balance ton Claude» lo acusa de usar IA.
- Miércoles 23: La Presse revela plagios en columnas publicadas entre 2012 y 2014.
- Jueves 24: Boréal suspende la promoción; el Salón del Libro de Estrie lo excluye; el autor habla en Manosque.
- Viernes 25: la Academia Goncourt retira la novela de su selección; los Premios Strasbourg le quitan su galardón; Samuel Fitoussi se identifica como parte del colectivo denunciante.
- Sábado 26: el Premio Fnac sigue sin pronunciarse sobre si mantiene o retira el galardón.
Preguntas frecuentes
Muy poco en términos económicos: según el sitio oficial de la Academia Goncourt, el ganador recibe simbólicamente un cheque de 10 euros. El verdadero beneficio es el prestigio y el impulso en ventas. Fuente: Académie Goncourt – https://www.academiegoncourt.com/home
Tras tres selecciones (15 nombres, luego 8 y finalmente 4) entre principios de septiembre y finales de octubre, el premio se otorga a comienzos de noviembre. En las 10 primeras rondas de votación se necesita mayoría absoluta; de la undécima a la decimotercera basta la mayoría relativa, y en caso de empate, el voto del presidente cuenta doble en la decimocuarta. Fuente: Académie Goncourt – https://www.academiegoncourt.com/presentation-prix-goncourt
La empresa afirma que su tasa de falsos positivos (textos humanos marcados por error como IA) es actualmente de 1 en 10,000. Explica que por cada documento humano genera un texto de IA equivalente en estilo, tono y contenido para entrenar al modelo. Fuente: Pangram Labs – https://www.pangram.com/ y https://www.pangram.com/research/how-it-works
Con información de Radio-Canadá y La Presse
